Jorge Carrión
Bookworm

Librerías

Voy a decirlo ya, en el primer párrafo: envidio la vida de Jorge Carrión. El autor de “Librerías” entrega un estupendo ensayo en que defiende a capa y espada la utilidad, la necesidad de librerías en tiempos de Amazon. Y es que una persona que puede pasar media vida visitando las mejores, las más antiguas o las más exóticas librerías del mundo, se ha ganado mi envidia y sospecho que la de muchos otros.

Me conquista enseguida por esa definición que hace de la librería como viaje a la Arcadia. El hecho de que en cualquier país del mundo en el que se encuentre, baste con cruzar la puerta de cualquiera de estos establecimientos para volver a sentirse en casa, para regresar a la patria sin necesidad de enseñar el pasaporte.

Y comparto plenamente con él la idea de que a diferencia de la biblioteca, la librería es toda una declaración de intenciones. La librería casi nunca (salvo las grandes cadenas comerciales) es inocente. Lanza desde el mismo escaparate una propuesta ideológica y en los pasillos, en las mesas y estantes sugiere un camino propio, siempre diferente, que se convierte en el espejo de la mirada del librero.

Repasa Carrión la historia de algunas de esas librerías que se han convertido en puntos de peregrinación para turistas coolturetas como “Shakespeare and Company” en París, “Livraria Lello” en Oporto o la “City Lights” de San Francisco; se introduce en algunas de las más antiguas, como la “Bertrand” de Lisboa, “Hatchards” en Londres o “La librería de Ávila” en Buenos Aires; recorre las librerías underground que dieron lugar al fenómeno beatnick americano, o todas esas parisinas que vibraban bajo la sombra de Joyce, Barthes y tantos otros.

Y también, desposeídas del misticismo de la historia, hay espacio para todas esas que simplemente están porque son necesarias en países como Guatemala, Marruecos, México, Sudáfrica o Japón: porque o han formado o forman parte de la resistencia.

Pero no es ingenuo. Su romanticismo no es näif. Como tantos otros, la librería es un animal en peligro de extinción. Por eso valora también que en los últimos años hayan nacido un buen número de librerías casi “sin alma”, como museos modernos en los que a veces el continente supera al contenido: teatros antiguos, iglesias abandonadas y viejas fábricas que tras su paso por el taller de grandes estudios de arquitectura, parecen renacer de sus cenizas como un gran espectáculo para los sentidos y en que lo más importante no siempre son los libros.

Termina con esas librerías que asociamos a nuestra infancia, que han crecido con nosotros y que muchas veces solo parecen importantes para la gente del barrio: porque como el bar, la escuela o la farmacia, la librería de proximidad define quiénes somos. Así que la próxima vez que queráis comprar un libro, olvidaros de Internet, acudid sin prisa a vuestra librería favorita. ¡No dejéis que desaparezca!

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MCPRO Insider

MCPRO Insider (VI): Almacenamiento y BBDD, Compras tecnológicas, Dreamforce 2019

Almacenar y gestionar los datos de nuestra empresa de la mejor forma posible. Es uno de los grandes retos a los que se enfrentan los departamentos de TI en un momento en el que cada vez tienen a su disposición más opciones. Por eso en las Píldoras de esta semana nuestra apuesta es doble: por un lado os contamos cuáles son las tendencias que se esperan que en la próxima década cambien la forma en la que almacenas tus datos; por otra, que tienes que tener en cuenta a la hora de escoger la mejor BBDD para tus aplicaciones.

Os contamos también cuáles han sido las principales compras tecnológicas en lo que llevamos de año, la apuesta por Kubernetes que están haciendo en VMware o todo lo qué ha dado de sí el Dreamforce 2019, el mayor evento de Salesforce. En el apartado práctico, analizamos el nuevo Microsoft Surface Laptop 3, una de los equipos con los que los chicos de Redmond quieren plantarle cara a Apple.

Cinco tendencias que revolucionan la forma en la que almacenas tus datos

Uno de los campos IT en los que la tecnología más ha avanzado en los últimos años es el del almacenamiento empresarial. En pocos años hemos visto cómo el almacenamiento definido por software, tecnologías como NVMe o al más moderno almacenamiento computacional se introducen poco a poco en los centros de datos de las empresas. ¿Pero qué tendencias estamos viendo en este momento en este campo? ¿Qué términos tienes que dominar si no quieres quedarte fuera de lo que viene? ¿Cómo va a mejorar tu forma de trabajar?

Las principales compras de las compañías tecnológicas de 2019

El año 2019 está a punto de tocar a su fin. Apenas quedan cinco semanas para que empiece un nuevo año, por lo que ya va siendo hora de empezar a echar la vista atrás y repasar algunos de los eventos más destacados del año en el mundo tecnológico. Por ejemplo, las compras de empresas. Este año se han cerrado operaciones de gran envergadura e importancia en prácticamente todos los sectores tecnológicos, y no ha habido mes en el que no se haya registrado una operación importante.Estas han sido las principales.

«Hemos traído Kubernetes, de manera natura, a la pieza de infraestructura TI»

«Any Cloud, Any Applications, Any Device with intrinsic Security», la estrategia de VMware se reafirmó en el VMworld Europe de este año, que tuvo lugar en Barcelona, a principios de noviembre. Los conceptos claves, que son obsesión de la compañía, se mantienen en una sólida apuesta por ofrecer a sus clientes una infraestructura de cloud híbrida, una plataforma de aplicaciones, un puesto de trabajo con cada vez más funcionalidades y una capa de seguridad cada vez más extensa. Nos lo cuenta en una entrevista exclusiva Moisés Navarro, Principal Business Solutions Strategist en VMware / IT & Cloud Strategy.

Dreamforce 2019: todas las novedades del gran evento de Salesforce

Hace pocos días que ha terminado el evento de Salesforce Dreamforce 2019, celebrado en el Moscone Center de San Francisco, y en el que la compañía ha presentado sus principales novedades, además de contar con algunos invitados especiales. El encargado de presentar el evento fue, como de costumbre, su CEO y Presidente, Marc Benioff, que a pesar de ser interrumpido varias veces por diversas protestas (incluso dejó a uno de los que protestaban 30 segundos para explicar sus reivindicaciones), consiguió desgranar lo que Salesforce traía al evento.

Cómo escoger la mejor base de datos para tu empresa

Escoger la base de datos adecuada tiene una importancia crítica para el posible éxito de una aplicación. No es lo mismo una BBDD SQL que una NoSQL, si los usuarios de la misma pertenecen a la misma empresa o se encuentran distribuidos a nivel global, si vamos a trabajar con información estructurada o también no estructurada, o el volumen de información que necesitamos manejar…Son muchos los criterios que tienes que tener en cuenta y que te explicamos en este especial. ¿Te quedas con ganas de más? ¡No te pierdas la segunda parte!

Analizamos el nuevo Microsoft Surface Laptop 3

A principios del pasado mes de octubre, nuestros compañeros de MC se preguntaban si Microsoft estaba dando algunos pasos para convertirse en una segunda Apple. ¿El motivo? La celebración en Nueva York del evento Surface más importante de su historia. Una auténtica celebración del hardware en la que los de Redmond presentaron nada menos que seis dispositivos: Surface Pro 7, Surface Pro X, Surface Laptop 3, Surface Neo , Surface Duo y Surface Earbuds. En MCPRO hemos analizado qué puede dar de sí este Microsoft Surface Laptop 3.

Amazon demanda al Departamento de Defensa por la concesión del contrato JEDI a Microsoft

AWS, la filial de la nube de Amazon, ha confirmado que ha interpuesto una demanda contra el Departamento de Defensa de Estados Unidos por, según CNBC, la decision de dicho organismo de otorgar un contrato de gran envergadura de servicios en la nube para el Pentágono, conocido como el contrato JEDI, a Microsoft.

El acuerdo JEDI (Joint Enterprise Defense Infraestructure) tiene un valor de 10.000 millones de dólares y es una gran victoria para Microsoft, que cada vez está más cerca de AWS en lo que respecta a infraestructura en la nube.

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MCPRO Insider

MCPRO Insider #1: Google cierra servicios, Facebook como compañía tóxica, Microsoft y el Open Source

Bienvenidos a MCPRO Insider, el espacio desde el queremos contarte lo que ocurre en la industria tecnológica, de una forma diferente. Lo hacemos desde un prisma muy personal, utilizando por supuesto la voz de nuestros propios medios (MCPRO, MuyPymes, MC, MuyCanal, MuySeguridad, MuyLinux) pero apoyándonos también en todos aquellos (personas, medios, empresas) que saben contar buenas historias.

En nuestro primer número os hablamos de tres de las empresas que forman parte del santoral tecnológico (Google, Microsoft, Facebook) y de cómo cada vez hay más motivos de preocupación sobre ese gran invento que responde al nombre de “reconocimiento facial”. Además te proponemos que participes en nuestra encuesta de inversión IT. Comenzamos.

Google no sabe qué hacer con sus servicios

Google se ha convertido en una compañía especializada en estrenar nuevas aplicaciones y servicios para, sin dar demasiadas explicaciones, cerrarlas a los pocos años. En las últimas semanas hemos visto como los de MountainView han puesto fin a la aventura de Google Inbox y Google+. Y si de cerrar se trata, se han lucido con su comité de ética para la inteligencia artificial. La protesta de sus propios trabajadores ha conseguido que dure menos de una semana.

Con ese historial, muchos empiezan a plantearse si Google ha empezado a ser una compañía de la que uno no se puede fiar, en la que no merece la pena invertir tiempo (y datos).

Todo esto puede explique que Stadia, su servicio de streaming de juegos y que promete (y aquí la palabra promete es la importante) muchas cosas, haya sido recibido por casi todos con más escepticismo que otra cosa.

Microsoft y el Open Source: si no puedes con tu enemigo, únete a él

Aunque han pasado varios años, no son pocos los que se acuerdan de la famosa frase de Steve Ballmer: “Linux is a Cancer”. De alguna forma, podríamos disculparle… si recordamos que Ballmer fue el tipo que también dijo que el iPhone sería un fracaso o que decidió que comprar Nokia, era la mejor idea para relanzar su estrategia en el campo de los teléfonos móviles.

Casi 20 años después, Microsoft ha dado un cambio radical, con decisiones tan interesantes como permitir la ejecución de subsistemas Linux en Windows 10. Esta semana ha vuelto a hacerlo: acaban de publicar Visual Studio 2019 para todas las plataformas, y en el caso de Linux, se ha permitido el lujo de aliarse con Canonical para publicarlo en forma de Snap.

Como además ha recordado estos días en Madrid Natalia Mackevicius (general manager de Microsoft Azure Stack) su posición en el data center empresarial pasa por abrirse a cualquier tecnología que le demanden sus clientes: desde sistemas operativos completos como CentOS a desarrollos Open Source como Kubernetes, Red Hat Open Shift o Cloud Foundry.

Facebook tiene un serio problema y no lo va a poder solucionar

Lo de Cambridge Analytica era solo la punta del iceberg. Por mucho que Mark Zuckerberg haya declarado que quiere convertir a Facebook orientada hacia la privacidad y la seguridad de sus usuarios, lo cierto es que los escándalos se acumulan a diario. En el último mes se han encontrado 540 millones de registros de usuarios de esta red social en servidores públicos y se ha descubierto que la compañía ha almacenado millones de contraseñas en texto plano, sin cifrar, y por lo tanto accesibles a cualquier trabajador de la empresa.

Esto por no hablar de su incapacidad para impedir que sus propios usuarios compartan contenidos que incitan al odio o que directamente, son delictivos, como se ha demostrado con el filtrado de vídeos que muestran la matanza de musulmanes en una mezquita de Nueva Zelanda. Tal vez tengamos que dar la razón a Linus Torvalds, cuando dice que “Facebook es una enfermedad” o a las marcas que ya se están planteando si la de Zuckerberg se ha convertido en una compañía tóxica.

El reconocimiento facial comienza a inquietar a los expertos

El reconocimiento facial ha dejado de ser esa “simpática forma” de desbloquear tu teléfono con seguridad, a convertirse en algo mucho más serio. No solo se está implementando en decenas de ciudades chinas para controlar a sus ciudadanos, sino que en Europa y en Estados Unidos estamos empezando a ver sus primeros usos comerciales a la hora de agilizar la entrada en espectáculos públicos o incluso, para mejorar el acceso en los aeropuertos.

Sin embargo, esta semana varias voces han empezado a cuestionar cómo esta tecnología invade nuestra privacidad. Por si esto fuera poco, muchos sugieren que la AI asociada al reconocimiento facial, por lo general repite los estereotipos y juicios morales que asumimos como seres humanos. Y si no, que se lo pregunten a Amazon: en una carta abierta dirigida a Jeff Bezos, decenas de investigadores de las principales universidades de Estados Unidos han pedido que Amazon retire sus dispositivos y algoritmos de reconocimiento facial, al considerar que discrimina a todo tipo de minorías.

Ya que has llegado hasta aquí

Ya que has llegado hasta aquí, estamos seguros de que esto también te interesa. En primer lugar te proponemos que descubras cómo la nube está definiendo nuevos tipos de profesionales y compañías: disruptivas, innovadoras, optimizadoras. Puedes hacerlo descargándote el whitepaper “Beyond agility: How cloud is driving enterprise innovation”.

Además queremos saber más de ti (y de tu empresa). Para conseguirlo hemos puesto en marcha nuestro “Estudio Trimestral IT”, una macro encuesta con la que queremos conocer cómo es la realidad de las empresas IT, cómo les afectan las innovaciones tecnológicas y las fluctuaciones económicas. ¿Te animas a partipar?

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Media

Amazon Echo y la ubicuidad de la tienda en casa

amazon_echo

A última hora del pasado viernes, es MuyPymes escribíamos sobre cómo Echo, el último producto de Amazon, tenía casi todo lo necesario para revolucionar el comercio electrónico del futuro. Y es curioso porque Echo es en su concepción, poco más que un asistente personal diseñado en forma de altavoz inalámbrico.

Como Siri, como Google Now, como Cortana, Echo puede comunicarse de una forma semi automática con los usuarios. Puede por ejemplo reproducir música, programar alarmas, establecer citas en el calendario y responder a preguntas básicas sobre medidas y determinados datos que pueden encontrarse en la Wikipedia. Para activarlo, todo lo que tenemos que hacer es decir “Alexa” y Echo empezará a escuchar lo que tengamos que decir.

Hasta aquí pocas diferencias con respecto a los demás, salvo el hecho de disponer de un micrófono capaz de recoger el sonido de una habitación sin que nos tengamos que acercar. ¿Por qué querría vender Amazon algo así? Estamos de acuerdo que el negocio de Amazon no es el de ayudarnos a hacer búsquedas en Internet o de ofrecernos una tecnología que nos asista en nuestro día a día. Todos sabemos que el negocio de Amazon es vendernos cosas, incluso a través de la tecnología. Sus tablets (Kindle Fire) sus lectores de eBooks e incluso su fallido smartphone, no valen tanto por lo que tecnológicamente son capaces de hacer, sino por los contenidos que son capaces de vender.

¿Dónde encaja entonces Echo en esta estrategia de venta? Si nos fijamos en el vídeo que incluimos en el artículo, en un momento determinado la protagonista dice “Alexa, añade papel de envolver a la lista”.  Lo que consigue de esta forma es que el dispositivo añada el ingrediente que le falta en ese momento a la lista de la compra. Más tarde, esa persona realizará la compra en Amazon.

Esto por supuesto solo es el principio.  Si Echo funciona, es probable que en un futuro cercano Echo no sólo nos permita añadir productos a la lista de la compra, sino comprarlos directamente. Es decir, esa misma señora podría decir “Alexa, compra leche” y a las pocas horas encontrar como un simpático paquete de Amazon llama a nuestra puerta.

Desde una perspectiva empresarial, la idea es brillante. Sería la primera vez que una empresa consiga que no sean los clientes los que tengan que ir a una tienda a comprar cosas (física o virtual), sino que la tienda ya esté en casa, de forma ubicua, en cada habitación, para todo lo que podamos necesitar. ¿Os imagináis la cantidad de compras por impulso que se harán? Vemos un anuncio en la televisión de un nuevo teléfono inteligente y de repente sentimos esa sensación de cosquilleo. Lo queremos.

En un escenario normal, meditaríamos nuestra decisión, esperaríamos al día siguiente o a la semana siguiente antes de acercarnos a la tienda o echaríamos un vistazo a decenas de reseñas on-line antes de comprar. Con Echo, es probable que de una forma casi involuntaria dijéramos “Alexa, compra el teléfono”. Y bang! demasiado tarde para echarnos atrás.

Por supuesto es probable que esto finalmente no vaya a ser así. Puede que podamos configurar distintos filtros antes de comprar, en función de variables como precio, categoría de producto y demás, pero sin lugar a dudas es un paso más que muestra cómo las barreras entre los on-line y lo off-line se van difuminando cada vez más hasta en ocasiones tener dificultades para distinguir realmente donde acaba un mundo y dónde empieza el otro.

Echo no es el primer intento de Amazon por entrar por la puerta grande de nuestra casa, pero parece desde luego uno de los potencialmente más serios.  Harán mal lo que apresuradamente lo juzguen a la ligera como un dispositivo más porque en mi opinión, si triunfa, tiene todo lo necesario para cambiar las reglas del juego.

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Media, Sin categoría

Y Amazon compró el Washington Post

washington post

Imaginen que un día se levantan, ponen la televisión y escuchan la noticia de que El Corte Inglés ha comprado El País. ¿Qué pensaría? ¿Cuál sería su reacción? Y más allá de esto…¿Cuáles serían las consecuencias? Si usted es lector habitual de El País…¿Seguiría comprándolo? ¿Le preocuparía unos grandes almacenes controlasen uno de los medios de comunicación más importantes?

Pero volvamos a la realidad. El Corte Inglés no ha comprado El País (o al menos no de forma nominal). Lo que sí ha pasado es que Amazon ha comprado el Washington Post. La multinacional ha invertido 250 millones de euros para hacerse con un periódico que si bien ya no es lo que era, sigue contándose entre las cabeceras de referencia en nuestro planeta.

La pregunta en estos momentos no es porqué la familia Graham (propietaria de un diario que contó con Bob Woodward entre sus firmas) vende un diario que cada año pierde lectores, tirada y dinero. La pregunta que cabe hacerse es para qué necesita una empresa como Amazon hacerse con un periódico como el Washington Post o con cualquier otro diario.

En “Toma el Washington Post, Jeff, a ver qué se te ocurre” Jordi Pérez Colomé se aventura a decir que Amazon necesita creadores de contenidos y que en este terreno, pocos van a superar a los periodistas del Post. Es una idea que el periodista deja caer en un artículo que se centra no obstante en la crisis del periódico, el traslado de audiencias y el retrato de un modelo con fecha de caducidad.

Y sin embargo lo que a mí me parece más interesante de la noticia, es precisamente el papel que está comenzando a adquirir Amazon a la hora de crear contenidos. Como comentaba en el artículo “House of cards o el triunfo de Internet”, la empresa de Jef Bezzos ha entrado de lleno en la producción de series de televisión propias y como apunta en su artículo Pérez Colomé, resulta igualmente significativo el hecho de que la última entrevista que concedió Barack Obama se publicó precisamente en la tienda Kindle de Amazon (eso sí, de forma gratuita) dejando al margen a los medios tradicionales.

¿Puede convertirse Amazon en un actor relevante en el mundo de los contenidos? La empresa tiene desde luego la capacidad de llegar a millones de usuarios que disponen de un lector de e-books Kindle, una tablet Kindle Fire  o que son suscriptores de su canal de vídeo bajo demanda Amazon Instant Video. Un poder que desde luego, no es ni mucho menos desdeñable.

Amazon ya tiene la capacidad para que cuando esos usuarios enciendan su tablet o su lector de libros, lo primero que vean sea una selección de contenidos que la empresa ha preparado (curated dicen los anglos) para ellos o lo que es lo mismo: tiene la capacidad para “puentear” a los medios tradicionales.

¿Le conviene hacerlo? Lo más probable desde mi punto de vista es que a corto plazo veamos una fuerte integración de los contenidos del Post en la Kindle Store, ofreciendo a los usuarios grandes reportajes entrevistas interesantes, etc. y en el mismo sentido no sería extraño que precisamente a los usuarios de Kindle se les ofreciesen ventajas y precios especiales por suscribirse a las ediciones tradicionales del Post.

En un segundo momento (pero aquí ya es aventurar) Amazon podría crear su propia cabecera. Por supuesto no sería un periódico de papel y es probable que tampoco viésemos un diario on-line como los conocemos ahora. De hacerlo, lo más probable es que se tratase de una distribución basada en contenidos y no en una marca.

Porque de la misma forma que a la hora de comprarnos un libro de Ken Follet, no necesariamente vamos a estar interesados en leernos el resto de libros del autor, la nueva forma de consumir contenidos implica que en la mayoría de los casos no vamos a estar interesados en el “paquete completo”.

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Cinemanta, Sin categoría

House of Cards o el triunfo de Internet

House of Cards

Lo más interesante de “House of cards”, no es que sea una serie que retrate como pocas los entresijos del poder en Washington. Ni que sea una producción interpretada de forma magistral por un grandísimo Kevin Spacey.

Lo más interesante es que Netflix está al cargo de la producción. Que una empresa que hasta ahora se dedicaba al alquiler de películas en Internet, haya demostrado consiguiendo nada menos que nueve nominaciones para los Premios Emmy, ser lo suficientemente audaz como para producir una serie de televisión de gran calidad, capaz de competir tanto con los estudios tradicionales (ABC, NBC, FOX, etc.) como con los grandes de la televisión por cable (HBO y compañía).

Y no sólo resulta novedoso que un outsider haya conseguido colarse una ceremonia tan conservadora como los Emmys, sino también la forma de distribuir su producto: los 13 capítulos de la temporada se ofrecen al espectador de golpe, sin tener que esperar cada semana a que se emita una nueva entrega.

Por primera vez en la historia, un estudio decide entregar al espectador el control completo sobre el producto final. Y es lógico: si en el mundo on-line conceptos como parrillas y horarios han dejado de tener sentido, ¿Por qué deberían de mantenerlos? Sobre todo si se tiene en cuenta que Netflix no vive de la publicidad, sino de la cuota que pagan sus millones de abonados.

Harían mal los estudios en pensar que el caso “House of cards” es una anécdota. No sólo porque Netflix ya ofrece a sus espectadores dos series más de producción propia (“Lilyhammer” y “Hemlock Grove”) o porque vaya a seguir haciéndolo, o porque también haya tomado la decisión de producir sus propios documentales; sino porque un gigante como Amazon también se ha sumado a la fiesta con series como “Alpha House” y “Betas”.

Es verdad que ninguna de las series que de momento están aterrizando en estos canales digitales tienen los costes de producción de “Juego de Tronos” o de “Vikings” pero como hemos visto con “House of Cards” son capaces de rivalizar en calidad argumental, estrellas que actúan frente a la cámara y quizás lo más importante, el interés de los espectadores.

También se  puede argumentar que ni para Netflix ni sobre todo para Amazon, la producción de series (y ya veremos si en un futuro películas), es el core business de su negocio; algo que desde luego sí lo es para los estudios de cine y televisión de todo el mundo.

Seguramente y con los datos en la mano, “House of Cards” haya supuesto más beneficio para Netflix como campaña de marketing que como producto en sí mismo, pero no podemos resistirnos a citar aquí la célebre respuesta que dio María Antonieta cuando se le dijo que el pueblo protestaba porque no tenía pan: “Que le den pasteles” afirmó. Y todos sabemos cómo acabó esa historia.

 

 

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Media, Sin categoría

De la burbuja 1.0 a la burbuja social

Burbujas. Es de lo que se habla y se escribe hoy en día. De la burbuja inmobiliaria, de la burbuja del crédito fácil, de la burbuja financiera y especulativa.

Se habla menos de la burbuja 2.0, de la sobredimensión de empresas y start-ups tecnológicas, que parecen no haber aprendido demasiadas cosas de la catástrofe que vivió el sector entre 1997 y 2001. Se la llamó la burbuja de la puntocom, un grupo de gigantes empresariales que como suele decirse hoy en día, “había vivido por encima de sus posibilidades”.

En aquel entonces, la sobrevaloración del valor real de empresas que nacían bajo el paraguas de un Internet que daba sus primeros pasos, el hambre desaforado de los fondos de capital riesgo y la confianza excesiva del sistema financiero llevaron al traste a empresas míticas como Geocities (comprada y finalmente cerrada por Yahoo!), Boo.com (que invirtió 188 millones de euros en seis meses para crear una tienda de moda on-line global) o  Pets.com (dedicada a las mascotas).

La burbuja estuvo apunto de acabar también con compañías milagro como Amazon (cuyas acciones pasaron de 100 a 7 dólares en pocos meses), eBay (se salvó de la quiebra casi de milagro) o la incipiente Lastminute, que debutó en la Bolsa de Londres meses antes de que el mundo financiero se diese cuenta de que había llegado el momento de desinvertir.

No sólo afectó a las empresas de Internet sino a las que hacían de la Red su negocio. Un caso claro es el de Cisco, que llegó a perder un 86% de su valor en el Nasdaq, por no hablar de fraudes como el de Worldcom, un proveedor de servicios on-line que fue denunciado por falsificación contable y fiscal.

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